Lic. Viviana Vacherand Solá
Presidente
La Lic. Viviana Vacherand Solá es la actual Presidenta del Colegio Profesional de Psicopedagogía de Salta, desde donde impulsa una gestión comprometida con el fortalecimiento institucional, la jerarquización de la profesión y la defensa del ejercicio ético y legal de la Psicopedagogía, promoviendo la transparencia, la participación y la mejora continua en beneficio de los profesionales matriculados y de la comunidad.
NOSOTROS
El Colegio Profesional de Psicopedagogía de Salta es la institución que representa y acompaña a los profesionales de la Psicopedagogía en la provincia, promoviendo el ejercicio ético y legal de la profesión y trabajando por su desarrollo y jerarquización.
Nuestra labor se orienta a resguardar el ejercicio profesional, velar por el cumplimiento del Código de Ética, el Reglamento Interno y la normativa vigente, y representar y defender los intereses de nuestros matriculados en los distintos ámbitos de la vida profesional e institucional.
Construimos una institución comprometida con el fortalecimiento de la Psicopedagogía y con las necesidades de quienes ejercen esta profesión. Desde una gestión basada en la transparencia, la participación, la responsabilidad y el trabajo en equipo, buscamos consolidar un Colegio Profesional con capacidad de respuesta, cercano a sus matriculados y comprometido con la comunidad.
Entendemos que fortalecer la institución es también fortalecer la profesión. Por eso, trabajamos para promover la capacitación continua, mejorar los servicios y beneficios para los matriculados, fortalecer la regulación profesional y consolidar una comunicación institucional clara, accesible y participativa.
Nuestro compromiso es seguir construyendo un Colegio Profesional reconocido por su transparencia, liderazgo institucional y calidad de gestión, que acompañe el crecimiento de la Psicopedagogía y contribuya, desde su lugar, al servicio de la comunidad.
MISIÓN
– Resguardar el ejercicio ético y legal de la Psicopedagogía, promoviendo el cumplimiento del Código de Ética, del Reglamento Interno y de la normativa vigente.
– Representar y defender los intereses de los matriculados en los ámbitos provincial, nacional, gubernamental y privado.
VISIÓN
Consolidar un Colegio Profesional reconocido por su transparencia, liderazgo institucional, calidad de gestión y compromiso con el desarrollo de la Psicopedagogía y el servicio a la comunidad.
Comisión Directiva
TRIBUNAL DE ÉTICA Y DISCIPLINA
REVISORES DE CUENTA
NUESTRA HISTORIA
Durante la década de los 80 existía en la provincia el departamento de Psicología conformado por un equipo interdisciplinario, integrado en su mayoría por psicólogos, licenciados en Ciencias de la Educación, fonoaudiólogos y algunos maestros especiales. El requisito indispensable para ingresar era tener el título de Maestra Normal Nacional.
En 1984, producto de la movilización de una asociación de padres, surge una escuela primaria para niños con dificultades en el aprendizaje que fracasaban en las escuelas comunes o bien no eran incluidos en ella o no eran considerados en sus problemáticas para la escuela especial. La Institución se denominó “Escuela Intermedia” para la que se convocó a un equipo de profesionales psicólogos, médico, fonoaudiólogos, psicomotricistas, psicopedagogos y a docentes comunes y especiales.
Las necesidades de la población a atender y las de ir conformando una institución que pudiera responder a los requerimientos, llevó a instrumentar dispositivos de formación para su personal. El primer encuentro se realizó con la licenciada Susana Fernández (del equipo de Castorina) a modo de supervisión de lo que se estaba haciendo en la escuela. Ese encuentro dio lugar a sucesivas instancias de formación, a las que se fueron invitando a otros profesionales, en su mayoría del quehacer psicopedagógico. Este espacio de formación que se prolongó casi tres años fue ofreciendo otras instancias como las supervisiones y la circulación de revistas específicas del ámbito psicopedagógico.
Había muy pocas profesionales en psicopedagogía (se pone énfasis en el género puesto que en aquella época no había psicopedagogos en Salta). Tal es así que también podían conformar estos equipos interdisciplinarios maestros con trayectoria en la recuperación de alumnos con dificultades de aprendizaje y con un curriculum vitae que acreditara cursos o capacitaciones en la especialidad. Vale decir que al no existir la carrera de psicopedagogía en la Provincia, y al ser pocos los psicopedagogos en ejercicio, el campo laboral estaba cubierto por profesionales afines, y se podía ingresar solo si acreditabas título docente, siendo más importante éste último que el de la especificidad psicopedagógica.
Luego, con la transformación educativa comienzan a organizarse los equipos interdisciplinarios itinerantes en las escuelas. Donde, dada la creación de la carrera a nivel Superior no Universitario, con duración de 4 años, que la brindan las instituciones Del Milagro, Piaget, San Cayetano y el Centro de Estudios, Perfeccionamiento y Asistencia Psicopedagógica (CEPAS), se comienza a observar mayor presencia de psicopedagogas en los espacios laborales y consultorios particulares, fundaciones y Centros Psicopedagógicos privados en la Ciudad.
En los 90, un grupo de profesionales en psicopedagogía comenzó a plantear la necesidad de organizarse a través de una “Asociación de Profesionales en Psicopedagogía de Salta”, denominada así porque no todos sus integrantes eran titulados, pero que se desempeñaba básicamente en el ámbito educativo e, incipientemente, en espacios clínicos de consultorios. Esta Asociación obtiene la Personería Jurídica N° 63 y la conformaron profesionales que provenían de instituciones formativas de diferentes puntos del País y de distintos niveles de la formación académica, en su mayoría de los institutos locales y muy pocos de nivel universitario. También se incorporan profesionales de un ciclo de especialización en psicopedagogía que organized la Universidad Nacional de Salta (UNSa), muchos años atrás, de los que salieron solo tres egresadas.
La decisión de incluir en la Asociación algunas profesionales de Ciencias de la Educación como carrera de grado, se tomó luego de evaluar sus curriculum vitae, considerar sus trayectorias y recorridos psicopedagógicos. La figura legal de la Asociación permitía de algún modo albergar a los profesionales que colaboraban en la cimentación de la psicopedagogía en Salta. Se logró regular y ordenar el ejercicio de la profesión en la Provincia, dado que en ese entonces comenzaron a surgir también los técnicos en psicopedagogía, que aunque no se estaba de acuerdo con dicha titulación, se presentó la necesidad de hacerlo, ante el riesgo de un ejercicio no regulado y/o controlado de la misma.
Se gestionó ante el Poder Legislativo la elaboración del proyecto de Ley del Ejercicio Profesional, lográndose que en noviembre de 2003 se apruebe la Ley Provincial Nº 7258 de Ejercicio Profesional y creación del Colegio Profesional de Psicopedagogía de Salta.
En este marco se llamó a elecciones, aunque por ese entonces la psicopedagogía no contaba con muchas profesionales, presentándose una sola lista.
Asumió como presidente la Psp. Silvia Cristina Allue y la primera comisión del Colegio Profesional de Psicopedagogía de Salta.
De acuerdo a la ley, el Consejo Directivo administra la matrícula para el ejercicio de la profesión y otorga una matrícula diferenciada de acuerdo a las incumbencias profesionales que otorga el título de cada Institución Educativa. Se elaboró una clasificación de titulaciones por categoría:
CATEGORÍA A: Doctor en Psicopedagogía
CATEGORÍA B: Licenciado en Psicopedagogía
CATEGORÍA C: Psicopedagogos
CATEGORÍA D: Profesionales en Psicopedagogía
CATEGORÍA E: Técnicos en Psicopedagogía
En esa época también egresaban muchas psicopedagogas y se abrían consultorios privados y centros terapéuticos, lo que llevó a realizar las correspondientes habilitaciones de consultorios. Se logró el ingreso de los Profesionales Psicopedagogos matriculados como prestadores en el Instituto Provincial de Salud de Salta (IPS), que a diferencia de las obras sociales nacionales no requería para su ingreso –por exigencia de Superintendencia de Nación– que el profesional tenga título universitario. Cabe señalar que en esta época, solo seis matriculadas contaban con dicho nivel académico por haber adquirido su formación en provincias del sur del país y la carrera a nivel universitario no existía en el norte argentino.
Desde el Colegio se realizaron las gestiones ante la Universidad Nacional de Salta para que se cree la carrera, obteniéndose solo la apertura de una cohorte de ciclo de Licenciatura en Psicopedagogía, que reunió un grupo muy heterogéneo en titulación, experiencia, edades y trayectos formativos. Culminó exitosamente, salvo en la cantidad de egresados que tuvieron diferentes dificultades en la instancia del trabajo integrador final o tesis.
En lo científico se organizó y ejecutó el 1° Congreso de Psicopedagogía del Noroeste Argentino en noviembre del 2006, con la participación de reconocidas profesionales de Buenos Aires y de Salta, como la licenciada Clemencia Baraldi. La UNSa desde su área pedagógica también brindó formación a través de jornadas, congresos y cursos de especialización destinados a los psicopedagogos entre otros profesionales. En el ámbito privado y organizadas por la fundación Aprendizaje y Vida, se llevaron a cabo en Salta jornadas Psicopedagógicas con Intercambio de Experiencias, que se denominaron “Psicopedagogía, desde su práctica Profesional hacia un análisis Epistemológico”.
Luego de diversas gestiones, el 27 de marzo de 2009, el Poder Ejecutivo provincial mediante el Decreto Nº 1484 del Ministerio de Salud Pública, reconoce como agente de la salud al profesional psicopedagogo. En el 2010 se firma convenio para el dictado del ciclo de Licenciatura en Psicopedagogía con la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) con la modalidad semipresencial en esta ciudad. Se ejecutaron dos cohortes del ciclo; a la fecha de la 1era cohorte de 120 estudiantes solo obtuvieron sus títulos universitarios ocho profesionales.
Con la creación estatal de equipos interdisciplinarios para una determinada cantidad de establecimientos educativos en toda la Provincia conformados por 180 llamados Asistentes escolares, 30 Psicopedagogos se insertan en el sistema. No obstante, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde aquel comienzo, la formación en el contexto de Salta fue escasa, discontinua y acotada, tanto en sus ofertas como en sus demandas. La inserción laboral de los profesionales es escasa: hay quienes se dedican a realizar integración escolar, otro grupo no significativo hace clínica en consultorios particulares y otros pocos a la docencia. Se puede destacar colegas que realizan publicaciones en revistas.
Tras un prolongado proceso judicial orientado a restituir la institucionalidad de la entidad, el 4 de diciembre de 2014 asumió la comisión directiva encabezada por la Psp.. Viviana Bazán. Este período se presentó con el propósito de fortalecer el funcionamiento institucional y jerarquizar la profesión. Sin embargo, con el transcurso de los años, distintos aspectos de la gestión generaron cuestionamientos por parte de numerosos matriculados, especialmente en relación con la administración de los recursos y los mecanismos de transparencia institucional.
En el plano institucional y técnico, la conducción impulsó diversas iniciativas. Entre ellas, se conformó la Comisión Científica para abordar las incumbencias en salud, se adhirió a la Resolución Nº 2.473/84 del Ministerio de Educación y Justicia de la Nación y se promovieron acuerdos con la Dirección de Educación Especial para fortalecer el rol del psicopedagogo en los procesos de integración escolar. Asimismo, el Colegio fijó posición ante la Legislatura respecto de los proyectos de ley sobre TDAH y DEA, defendiendo una perspectiva centrada en la no patologización de la infancia; realizó aportes al Estatuto Docente y acompañó proyectos destinados a ampliar la participación profesional en el ámbito judicial, además de formalizar convenios de capacitación vinculados con violencia de género, adultos mayores y vulnerabilidad social.
No obstante estos avances, diversos matriculados manifestaron preocupación por decisiones administrativas adoptadas durante la gestión. Entre ellas, la implementación de un nuevo sistema informático, que presentó importantes dificultades operativas y generó inconvenientes en la gestión de registros y en el funcionamiento cotidiano de la institución, situación que motivó numerosas críticas y reclamos.
Uno de los aspectos que concentró mayores cuestionamientos estuvo relacionado con la administración del patrimonio institucional. Según distintas presentaciones y denuncias efectuadas en ese período, se objetó la realización de determinadas operaciones inmobiliarias y la falta de convocatoria a Asambleas Generales para tratar decisiones consideradas de especial trascendencia por parte de un sector de los colegiados. Estas circunstancias dieron lugar a controversias respecto del cumplimiento de los procedimientos estatutarios y de la transparencia en la toma de decisiones.
Como consecuencia de estos hechos, la situación económica y financiera del Colegio se deterioró significativamente, generando un elevado nivel de endeudamiento y una profunda crisis institucional. Asimismo, la gestión fue objeto de cuestionamientos vinculados con la rendición de cuentas y la información contable, aspectos que motivaron reclamos de mayor claridad y control por parte de los matriculados.
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