Historia

Durante la década de los 80 existía en la provincia el departamento de Psicología conformado por un equipo interdisciplinario, integrado en su mayoría por psicólogos, licenciados en Ciencias de la Educación, fonoaudiólogos y algunos maestros especiales. El requisito indispensable para ingresar era tener el título de Maestra Normal Nacional.

En 1.984, producto de la movilización de una asociación de padres,  surge una escuela primaria para niños con dificultades en el aprendizaje que fracasaban en las escuelas comunes o bien no eran incluidos en ella o  no eran considerados en sus problemáticas para la escuela especial. 

La Institución se denominó “Escuela Intermedia” para la que se convocó a un equipo de profesionales psicólogos, médico, fonoaudiólogos, psicomotricistas, psicopedagogos y a docentes comunes y especiales. 

Las necesidades de la población a atender y las de ir conformando una institución que pudiera responder a los requerimientos, llevó a instrumentar dispositivos de formación para su personal. 

El primer encuentro se realizó con la licenciada Susana Fernández (del equipo de Castorina) a modo de supervisión de lo que se estaba haciendo en la escuela. Ese encuentro dio lugar a sucesivas instancias de formación, a las que se fueron invitando a otros profesionales, en su mayoría del quehacer psicopedagógico.

Este espacio de formación que se prolongó casi tres años fue ofreciendo otras instancias como las supervisiones y la circulación de revistas específicas del ámbito psicopedagógico.

Habían muy pocas profesionales en psicopedagogía (se pone énfasis en el género puesto que en aquella época no habían psicopedagogos en Salta). Tal es así que también podían conformar estos equipos interdisciplinarios, maestros con trayectoria en la recuperación de alumnos con dificultades de aprendizaje y con un curriculum vitae que acreditara cursos o capacitaciones en la especialidad. Vale decir que al no existir la carrera de psicopedagogía en la Provincia, y al ser pocos los psicopedagogos en ejercicio, el campo laboral estaba cubierto por profesionales afines, y se podía ingresar solo si acreditabas título docente, siendo más importante éste último que el de la especificidad psicopedagógica.

Luego, con la transformación educativa comienzan a organizarse los equipos interdisciplinarios itinerantes en las escuelas. Donde, dada la creación de la carrera a nivel Superior no Universitario, con duración de 4 años, que la brindan las instituciones Del Milagro, Piaget, San Cayetano y el Centro de Estudios, Perfeccionamiento y Asistencia Psicopedagógica (CEPAS), se comienza a observar mayor presencia de psicopedagogas en los espacios laborales y consultorios particulares, fundaciones y Centros Psicopedagógicos privados en la Ciudad. 

En los 90, un grupo de profesionales en psicopedagogía comenzó a plantear la necesidad de organizarse a través de una “Asociación de Profesionales en Psicopedagogía de Salta”, denominada así porque no todos sus integrantes eran titulados, pero que se desempeñaba básicamente en el ámbito educativo e, incipientemente,  en espacios clínicos de consultorios. 

Esta Asociación obtiene  la Personería Jurídica N° 63 y la conformaron profesionales que provenían de instituciones formativas de diferentes puntos del País y de distintos niveles de la formación académica, en su mayoría de los institutos locales y muy pocos de nivel universitario. También se incorporan profesionales de un ciclo de especialización en psicopedagogía que organizó la Universidad Nacional de Salta (UNSa), muchos años atrás, de los que salieron solo tres egresadas. 

La decisión de incluir en la Asociación algunas profesionales de Ciencias de la Educación como carrera de grado, se tomó luego de evaluar sus curriculum vitae, considerar sus trayectorias y recorridos psicopedagógico. La figura legal de la Asociación permitía de algún modo albergar a los profesionales que colaboraban en la cimentación de la psicopedagogía en Salta.

Se logró regular y ordenar el ejercicio de la profesión en la Provincia, dado que en ese entonces comenzaron a surgir también los técnicos en psicopedagogía, que aunque no se estaba de acuerdo con dicha titulación, se presentó la necesidad de hacerlo, ante el riesgo de un ejercicio no regulado y/o controlado de la misma.

Se gestionó ante el Poder Legislativo, la elaboración del proyecto  de Ley del Ejercicio Profesional lográndose que en Noviembre de 2003 se apruebe la Ley Provincial Nº 7258 de Ejercicio Profesional y creación de Colegio Profesional de Psicopedagogía de Salta.

En este marco se llamó  a elecciones, aunque por ese entonces la psicopedagogía no contaba con muchas profesionales, con una sola lista. Asumió como presidente la Psp Silvia Cristina Allue y  la primera comisión del “Colegio Profesional de Psicopedagogía de Salta”.
 
De acuerdo a la ley, el Consejo Directivo administra la matrícula para el ejercicio de la profesión y otorga una matrícula diferenciada de acuerdo a las incumbencias profesionales que otorga el título de cada  Institución Educativa. 

Se elaboró una clasificación de titulaciones por categoría:


CATEGORÍA A: Doctor en Psicopedagogía

CATEGORÍA B: Licenciado en Psicopedagogía

CATEGORÍA C: Psicopedagogos

CATEGORÍA D: Profesionales en Psicopedagogía

CATEGORÍA E: Técnicos en Psicopedagogía

 
En esa época también egresaban muchas psicopedagogas y se abrían consultorios privados, y centro terapéuticos, lo que llevó a realizar las correspondientes habilitaciones de consultorios.
 
Se logró el ingreso de los Profesionales Psicopedagogos matriculado, como prestadores en el Instituto Provincial de Salud de Salta (IPS),  que a diferencia de las obras sociales nacionales no requería para su ingreso – por exigencia de Superintendencia de Nación- que el profesional tenga título universitario.

Cabe señalar que en esta época, solo seis matriculadas contaban con dicho nivel académico por haber adquirido su formación en provincias del sur del país y la carrera a nivel universitario no existía en el norte argentino.  

Desde el Colegio se realizaron las gestiones ante la Universidad Nacional de Salta para que se cree la carrera, obteniéndose solo la apertura de una cohorte de ciclo de Licenciatura en Psicopedagogía, que  reunió un grupo muy heterogéneo en titulación, experiencia, edades y trayectos formativos. Culminó exitosamente, salvo en la cantidad de egresados que tuvieron diferentes dificultades en la instancia del trabajo integrador final o tesis. 

En lo científico se organizó y ejecuto el 1° Congreso de Psicopedagogía del Noroeste Argentino en Noviembre del 2006, con la participación de reconocidas profesionales de Buenos Aires y de Salta, como la licenciada Clemencia Baraldi. 

La UNSA desde su área pedagógica también brindó formación a través de jornadas, congresos y cursos de especialización destinados a los psicopedagogos entre otros profesionales.
En el ámbito privado y organizadas por la fundación Aprendizaje y Vida se llevaron a cabo en Salta jornadas Psicopedagógicas con Intercambio de Experiencias, que se denominaron “Psicopedagogía, desde su práctica Profesional hacia un análisis Epistemológico”.
 
Luego de diversas gestiones, el 27 de marzo de 2009, El Poder Ejecutivo provincial mediante el Decreto Nº 1484, del Ministerio de Salud Pública, reconoce como agente de la salud al profesional psicopedagogo.

En el 2010 se firma convenio para el dictado del ciclo de Licenciatura en Psicopedagogía con la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) con la modalidad semipresencial en esta ciudad. Se ejecutaron dos cohortes del ciclo. A la fecha de la 1era cohorte de 120 estudiantes solo obtuvieron sus títulos universitario ocho profesionales.
 
Con la creación estatal de equipos interdisciplinarios para una determinada cantidad de establecimientos educativos en toda la Provincia conformados por 180 llamados Asistentes escolares, 30 Psicopedagogos se insertan en el sistema.  

No obstante, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde aquel comienzo, la formación en el contexto de Salta fue escasa, discontinua y acotada, tanto en sus ofertas como en sus demandas.
La inserción laboral de los profesionales es escasa. Hay quienes se dedican a realizar integración escolar,  otro grupo no significativo hace clínica en consultorios particulares y otros pocos a la docencia. Se puede destacar colegas que realizan publicaciones en revistas.
 
Luego de un largo proceso judicial para recuperar la institucionalidad del Colegio Profesional, de manos de una comisión que malversó fondos y perdió espacios inherentes a la Psicopedagogía que fueron aprovechados por otras disciplinas, el 4 de diciembre de 2014 asume una nueva comisión directiva, representada  por la licenciada Psp Viviana Bazán, quien procede a ordenar,  a recuperar espacios y jerarquizar la profesión.
Se organizan comisiones, como la de Comisión Científica desde donde se trabajaron las incumbencias del Psicopedagogo en el ámbito de la salud. Ante la necesidad de normativas que respalden el quehacer psicopedagógico se resuelve adherir y aplicar la Resolución 2.473/84 del Ministerio de Educación y Justicia de Nación, que plantea las incumbencias en educación.
También se elabora un escrito y  acuerda, reunión de por medio con la Dirección de Educación Especial del Ministerio de Educación,  se entrega registrado en acta los principios jurídicos que habilitan al psicopedagogo a desempeñarse como profesional de apoyo a la integración escolar. 

Queda así, plenamente demostrada la idoneidad para llevar a cabo propuestas pedagógicas, ajustes significativos en la integración escolar dentro y fuera de las aulas, brindar apoyo especializado y personalizado con herramientas pedagógicas suficientes y necesarias para garantizar el derecho de educabilidad, y permanencia de un sujeto con discapacidad dentro del sistema educativo. 

Ante el ingreso a la legislatura de proyectos de ley TDAH y DEA el Colegio presenta su posición para la no patologización  y medicalización de la infancia.
Por otro lado, por pedido del Ministerio de Educación se realizan aportes para el Estatuto Docente.
Un antecedente significativo de la práctica psicopedagógica en nuestra ciudad fue la inserción de la profesión en el ámbito judicial.  En octubre de 2014 la Psp. Gabriela Varela presenta el proyecto “Sala de niñas, niños y adolescentes, un espacio lúdico en el ámbito Judicial” ante la Superintendencia de la Corte de Justicia de la Provincia de Salta.  Dicho proyecto describe la importancia del rol del psicopedagogo en el ámbito judicial y expresa: “Es importante, entonces que la sala de los niños de OVIF, supere la intención de ser solo un espacio físico adecuado para la espera de los niña/os y adolescentes y esté orientado a brindar un abordaje especializado donde un profesional Psicopedagogo/a, especialista en los procesos de aprendizaje (adaptación) pueda detectar y discriminar a priori las habilidades cognitivas e intereses del niño y/ o adolescente de acuerdo a la etapa evolutiva en la que se encuentran al momento de presentar las actividades lúdicas, expresivas y de lectoescritura, brindando a su vez contención emocional a partir de generar un espacio propicio para la realización de dichas actividades y el andamiaje  a ellas cuando sea necesario, de acuerdo a las características singulares de cada niña/o y/o adolescente, intentando evitar la victimización secundaria y la exposición silenciosa a una instancia de judicialización.”  

Este es el primer antecedente que permite la creación de un cargo profesional en el ámbito de la Psicopedagogía en el Poder Judicial de la provincia de Salta.

Ante la necesidad de adecuación a los tiempos actuales, se procedió a firmar convenio con organismos de la provincia a fin de perfeccionar a los profesionales matriculados en:

*“Violencia Familia y Violencia de Genero”, el Rol del psicopedagogo,  su intervención y prevención.

*Prácticas Profesionales con adultos mayores en las temáticas, “Proyecto de vida”  y “Estimulación Cognitiva”

*Prácticas profesionales con jóvenes en situación de vulnerabilidad social; Procesos Proyectos de Vida, orientación ocupacional etc. 

 

Aportes de: Lic. Susana Paye,  Prof. María del Carmen Campos –  Lic Gabriela Varela, Lic Viviana Bazán.